Por Carolina Lorenzo Álvarez[i]
Universidad de Alicante
Palabras clave: NAER, polarización afectiva, feminismo, estereotipos de género, barreras de género
El impacto de la polarización afectiva está permeando en el conjunto de la sociedad española en la medida en que se incrementa y profundiza cada vez con mayor intensidad (CEMOP, 2023). Sin duda, ello presenta consecuencias negativas para el sistema político y la democracia de un país en general. En el caso de España, además, se observa un perjuicio en la comprensión del feminismo. Esto es así, dado que es precisamente uno de los temas sociales que mayor brecha está generando (CEMOP, 2022), concretamente, hasta el punto en el que el género se está convirtiendo en una variable relevante como clivaje político en nuestro país (CEMOP, 2023).
Desde que el termino fuera acuñado por Yvengar (2012) e Iyengar y Westwood (2015) para definir en USA el fenómeno de enfrentamiento extremos que se estaba produciendo entre diferentes grupos sociales contrarios por ideología, de forma que afectaba a la convivencia social entre ellos, este es un fenómeno social que se ha extendido y profundizado por todo el mundo. El caso de España es especialmente sensible, dados los altos niveles de polarización detectados, ya desde hace años en estudios comparativos mundiales (Gidron et al.,2019) y posteriormente en los estudios nacionales, como por ejemplo los que el Centro de Estudios Murcianos de Opinión Pública (CEMOP) realiza anualmente (2022, 2023).
